El momento del despegue (Martin Carrington, 2006)
12 Junio, 2006 Publicado por alex
[…] aún así, y pese a lo repetido del hecho, el tomar un avión, especialmente el momento del despegue, me induce en un estado de absoluta euforia, una fascinación como sólo podría ser provocada por un acto mágico.
Sin embargo, como físico, ya sé que el volar es algo superado, casi trivial para nuestra tecnología, y que es en lo subatómico donde estamos llevando al límite las capacidades intelectuales del ser humano. Mucho más sorprendente para mí debería ser el funcionamiento del ordenador que estoy utilizando para escribir este artículo, y el cómo llegará en unos minutos, vía correo electrónico, a la redacción, situada a varios cientos de millas del lugar dónde me encuentro: pero lo invisible del proceso oculta el hecho mágico.Precisamente por esto, al ser el volar una actividad tan apegada a los sentidos (la vista del aparato inclinándose, la aceleración que te pega al asiento), se convierte para mí en algo tan “increíble” pese a ser “comprensible”, frente a lo “creíble” pero prácticamente “incomprensible” de lo infinitesimal.